Carolina Garín Psicóloga Clinica

Psicóloga Clínica de orientación transpersonal. Realiza consultas clínicas y constelaciones familiares. Está a cargo de evaluaciones clínicas en tratamientos de rTms en nuestro centro.

 Carolina Garín,

psicóloga Clínica 

Día de los enamorados-14 febrero-

El primer Amor:

El amor hacia sí mismo

Desde hace mucho los seres humanos, los caminantes de la vida, hemos buscado supuestamente a un “otro”, a una  “mitad” que nos falta, como la media naranja  metafóricamente hablando. 

 

Para ello vamos dando pasos con los ojos vendados, éstos iluminados y *somos guiados por el inconsciente,* cumpliendo deseos que, en ocasiones, sólo nos traen pequeñas e infantiles satisfacciones.

 

¿Se han percatado que cuando conocen a alguien, antes siquiera de racionalizar, saben si les gusta o no?, la pregunta que sigue entonces es considerar qué pasará en nosotros que elegimos (o somos elegidos) por fuerzas que están fuera de nuestra comprensión.

 

Algunos teóricos apuntan a que son nuestras experiencias infantiles con nuestra primera figura amorosa, habitualmente nuestra Madre y/o Padre o figura significativa.

 

 Ahora bien, al constituirnos como seres incompletos en este proceso de idealización del otro de  “como debiera ser nuestra Madre” quedamos atrapados en la búsqueda de un amor insatisfecho y nos embarcamos en profecías auto-impuestas de amores dañinos .

 

Si nos permitimos vivir el dolor de la pérdida de nuestra fantasía idealizada de amor perfecto (en las cuales alguien ajeno a nosotros nos completaría), nos podemos permitir ser acompañados por otro en esta vida, en que sólo somos caminantes de paso.

 

 

¿Cómo podríamos cambiar nuestro camino? 

 

El camino del héroe o heroína comienza por amarnos a nosotros mismos y descubrir lo maravilloso, encantador, amoroso y cuidadoso que hay dentro de cada uno, como seres que albergamos lo divino en su totalidad.

 

Ahora, si volcamos nuestra mirada hacia nosotros y abrimos nuestro caudal infinito y divino, donde todo lo habita, iremos encontrando ciertos seres gracias a   nuestras vibraciones, quienes también habrán encontrado la punta del ovillo; un amor amoroso, satisfactorio, pleno que vive dentro de nosotros.

 

“El amor existe hacia mí y desde mí, en un acto amoroso y expansivo hacia otro”.

 

La confianza en ti 

 

La confianza es infinitamente poderosa, y es una cualidad del ser. La confianza es como el perfume de una rosa, que al abrirse no importa quien vaya a cautivarse con su aroma , ella va a expandir su fragancia dónde esté.

 

Tú no puedes confiar en los demás sino confías en ti mismo, y cuando confías en ti confías en la vida.

 

La confianza es el núcleo esencial del amor. No existe amor sin confianza.

 

Cuando hay confianza es la expresión más alta del amor, no necesita de otro, no está en alguien ni en una relación, sino que es una cualidad en ti, o existe o no en ti.

 

Cuando tú confías, no confías en, sino simplemente confías.

 

Te ha sucedido alguna vez que confíes en alguien que no sea confiable? Eso se debe a que confiar es una cualidad, que va más allás de otro.

 

Decir que confiar es a raíz de que alguien sea confiable es reducir el poder intrínseco de ésta cualidad, confiar es mucho más que una confiabilidad. Es entrega genuina en el aquí y ahora.

 

Si tienes una condición para confiar, como por ejemplo que no te engañen, entonces no puedes confiar, ya que la duda es la antítesis de la confianza.

 

La confianza un valor intrínseco que no viene de la mente, no dá lugar a la duda, no tiene condiciones, no es medible, ni tampoco dirección, simplemente  habita en el aquí y ahora.

 

La falta de confianza viene del miedo, del no amor, del ego.

 

Las dudas surgen del miedo, y las dudas son intrínsecas a la desconfianza, donde habita la duda no podemos estar seguros para confiar y actuar desde la confianza, confiar es abrazar la incertidumbre, y dudar procede de buscar certidumbres, de buscar tener todo bajo control.

 

Por ello digo que confiar es entrega, es abrazar la incertidumbre, es estar aquí y ahora sin pretender controlar.Pretender aferrarnos a la certidumbre es vivir bajo la ilusión del control; y eso es miedo, lo opuesto al amor, lo contrario a confiar.

 

La confianza precisa de una integridad, inteligencia del ser, coraje y entrega. Cuando tuconfías, confías en ti y en la vida, y en que más allá de lo desconocido tú serás capaz de habitar allí.

 

Quienes no confían les es muy difícil salirse de su zona de confort.

 

“No intentes comprender la vida: Vívela!, no intentes saber del amor: Ama! No intentes desentrañar el poder de la confianza desde la mente: Confía!” Osho.

 

Te invito a salirte de tu no tan cómoda zona de confort, y a que mires tu vida con los ojos de tu niño interior, sorprendido, aventurado por descubrir lo nuevo, extasiado por el aprender desde la experiencia vivida.

 

La confianza no es una creencia sino una experiencia. La confianza no se puede romper porque habita en ti y no está dirigida. La confianza no se cultiva, se siente. Si quieres confiar vé al centro de tu Ser, y descúbrela. Confiar es adentrarse a lo desconocido con coraje, es experimentar el encuentro con tu ser, el encuentro con la vida misma, sin intelectualizarla sino sintiéndola. Es estar presentes, es habitar el aquí y ahora. Es Ser la competencia PRESENCIA.

 

Por Carolina Garín -Psicóloga-  y Pierinne Méndez -Periodista-

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